MERCADO REVOLVING

El tema de las tarjetas revolving es en la actualidad uno de los asuntos que mayor interés mediático y judicial han despertado. Esto es debido a múltiples factores entre los que destacan un funcionamiento que no resulta sencillo de entender al consumidor, la falta de transparencia debido al lugar donde son contratados o a  la alta tasa de intereses que llevan aparejadas estas tarjetas. 


 

No obstante, a día de hoy tras la doctrina fijada por el Tribunal Supremo en las sentencias de 25 de noviembre de 2015 y 4 de marzo de 2020, está cambiando el mercado de las tarjetas revolving. Consecuentemente, las entidades crediticias están ofreciendo a sus clientes rebajas en la TAE de sus créditos. Junto a todo esto anterior, también han de tenerse en cuenta otros factores como son la caída del consumo debido a la pandemia del COVID-19 o la mayor conciencia de lo que supone este tipo de créditos con una alta tasa morosidad.


“Del mismo modo, el importe medio que las familias cancelan por tarjetas de este tipo en una operación de agrupación de créditos ha subido de 5.000 euros en 2018, a 7.000 en 2019 y a 8.000 a junio de 2020, un 60% de incremento, según datos de la firma.

Las entidades consultadas explican que, ahora, están reformulando su nueva producción con intereses por debajo del 20%. Con todo, aún se sitúan por encima de la media del crédito al consumo, que el Banco de España establece en una media del 18,1% a cierre de noviembre”.

En la misma línea se expresa este dato anterior que refleja la rápida subida de la deuda de las familias que representó la contratación de este crédito. 

“En concreto, a 30 de abril, el dinero que los españoles debían por esta vía había caído hasta los 10.494 millones, su mínimo desde octubre de 2016; y 3.126 millones menos que en su récord desde que se recoge la estadística: los 13.620 millones a los que se situó en diciembre de 2019.”

 

Por otra parte, resulta muy difícil determinar el número de usuarios afectados por la contratación de esta tipología de créditos, algunas fuentes cifran el número de tarjetas en dos millones y otros en torno a cuatro. Esto varía según la fuente de referencia que se tome como son los registros de morosidad o la judicialización de este tipo de tarjetas. La fuente no es del todo fiable, ya que ni mucho menos todos los créditos son de carácter moroso, ni todos estos créditos se encuentran judicializados. De la misma manera, resulta perfectamente posible que un consumidor tenga más de una tarjeta revolving en su poder. Asociaciones como ASNEF estiman el número de afectados en unos 10.000.

 

Las últimas estimaciones realizadas por el diario Cinco Días, cifran el volumen de préstamos ligados al crédito revolving  a fecha de diciembre de 2019 en 14.000 millones de euros.

En esta cita se muestra la alta tasa de morosidad del contrato revolving en Wizink,

cuya actividad económica se centra en conceder créditos de esta tipología.

“Debido al interés abusivo en sus tarjetas revolving, también está sufriendo los efectos de la morosidad en estos productos, que son su principal y casi única fuente de negocio. El banco controlado por el fondo Värde Partners registra una de las tasas de impagos más elevada del sector, de casi el 10% (en concreto, 9,6%). Esta cifra es el doble que la media del sistema nacional, inferior al 5%.”.

 

Otros datos estiman la morosidad de este tipo de tarjetas dentro de la totalidad del mercado en  alrededor de un 26 %, “según datos de Agencia Negociadora, fintech dedicada a la intermediación hipotecaria, el peso específico de este crédito sobre el total al consumo creció desde el 14% en 2018 al 20% en 2019 y al 26% a junio de 2020, últimos datos disponibles”.

 

En lo relativo al número de tarjetas revolving existentes, resulta difícil establecer una cifra exacta. Esto se debe a razones como son los lugares donde estas tarjetas son contratadas. A diferencia de otro tipo de tarjetas o préstamos personales, lo más habitual es que estas tarjetas fueran adquiridas en grandes establecimientos de centros comerciales. Todo esto era llevado a cabo en alianza con entidades crediticias que son quienes financian el crédito revolving. Además, es muy frecuente que la tarjeta revolving fuera contratada mediante otra entidad intermediaria. Sin embargo, podemos señalar cuales son las tarjetas más comunes que fueron adquiridas por sus usuarios y a través de qué entidades.

La entidad con un mayor número de consumidores afectados con distintos tipos de tarjetas es el propio Wizink Bank S.A, esto se debe a que absorbió los tipos de tarjetas de crédito como son las de entidades financieras que dejaron de existir como el Banco Popular. En la actualidad, Wizink es un banco online que basa gran parte de su negocio en la contratación de este tipo de tarjetas.

De la misma manera, las grandes entidades crediticias españolas emitieron sus tarjetas revolving como son CaixaBank o BBVA. Por ejemplo, BBVA se alió con Iberia emitiendo tarjetas como son IBERIA BUSINESS VISA o IBERIA ICON VISA.En lo que respecta a grandes establecimientos, destacan como emisores de tarjetas revolving IKEA o Carrefour, que destaca con la tarjeta Carrefour Pass.

Aunque las tarjetas tengan emisoras o nombres distintos, se puede apreciar una tendencia común a todas ellas desde la publicación de la sentencia de 2020 del Tribunal Supremo sobre tarjetas revolving. La tendencia que se aprecia es una bajada del 27% de la TAE en este crédito a un entorno del 20 o 21% para evitar que se considere usurario.

MERCADO REVOLVING MERCADO REVOLVING Reviewed by fran on marzo 20, 2021 Rating: 5

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